Mucha política, más café por favor
Hay una historia que todavía no sé, pero que es obvio que está escondida entre el olor del café y el sonido de la música... Cómo contarla?Lo mejor es dejarse invadir por el grito del corazón que atraviesa las venas para instalarse en tu conciencia y dejar que te traiga entonces, la certeza de haber visitado súbitamente todos los rincones del tiempo. Tan súbitamente que se te confunden todas las sensaciones: el placer, el dolor, la sorpresa, la alegría, el llanto. Y todo dura una fracción de segundo. Y entonces de pronto, en medio de la vertiginosidad del segundo que estás sintiendo, aterrizas de pronto en uno de los miles espacio tiempo posibles. Un espacio tiempo al que fuiste convocada desde hace mil de años, cuando el ritual no concluyó por la irrupción súbita de un desconocido en las aguas sagradas. La convocatoria fue sellada en el momento mismo en que fuiste arrebatada a la muerte y dejaste de morir por la curiosidad de ser salvada.Pero hoy, los tres detalles que fueron previstos...