¡Muda!
¡Muda! así he andado desde hace un buen rato. Y cuando escribo la palabrita en cuestión, me resuenan dentro todas las entonaciones posibles que suelen acompañarla. Unas más, otras menos, todas me llegan. Porque en estas tierras andinas, dicen que los ciclos míticos tienen su correlato en el silencio y la palabra. Tiempo de estar mudos, de que otros hablen y dominen. Tiempo de hablar y de ser. Y cada ciclo en curso, con la perspectiva del próximo Pachakutik. El tiempo de hablar me ha regresado (momentáneamente) al oír la voz clara de Mariela Condo( http://www.youtube.com/watch?v=L_HtzfCtLGg ). No sólo por lo lindo de su textura, sino porque oírla cantar en kichwa, me ha hecho pensar en eso de los tiempos de silencio y los tiempos de la palabra. Porque canta en kichwa y el ritmo que la acompaña no siempre es el tradicional ritmo andino que se supondría debería estar ahí, resonando entre un idioma que poca gente de este mismo país identifica. Curiosa y metiche como soy, me puse a buscar e...